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COMPAGNIA MISSIONARIA
DEL SACRO CUORE
una vita nel cuore del mondo al servizio del Regno...
Compagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia MissionariaCompagnia Missionaria
Compagnia Missionaria del Sacro Cuore
 La COMPAGNIA MISSIONARIA DEL SACRO CUORE è un istituto secolare, che ha la sede centrale a Bologna, ma è diffuso in varie regioni d’Italia, in Portogallo, in Mozambico, in Guinea Bissau, in Cile, in Argentina, in Indonesia.  All’istituto appartengono missionarie e familiares Le missionarie sono donne consacrate mediante i voti di povertà, castità, obbedienza, ma mantengono la loro condizione di membri laici del popolo di Dio. Vivono in gruppi di vita fraterna o nella famiglia di origine o da sole. I familiares sono donne e uomini, sposati e non, che condividono la spiritualità e la missione dell’istituto, senza l’obbligo dei voti.
News
  • 21 / 06 / 2019
    IX ASSEMBLEIA GERAL ORDINÁRIA DA COMPANHIA MISSIONÁRIA DO CORAÇÃO DE JESUS
    Realizar-se-á no CENÁCULO MARIANO em Borgonuovo di Pontecchio Marconi – Bologna – Italia ... Continua
  • 21 / 06 / 2019
    IX ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE LA COMPAÑÍA MISIONERA DEL SAGRADO CORAZÓN
    a realizarse en el CENÁCULO MARIANO en Borgonuovo di Pontecchio Marconi – Bolonia - Italia DE... Continua
  • 21 / 06 / 2019
    IX ASSEMBLEA GENERALE ORDINARIA DELLA COMPAGNIA MISSIONARIA DEL SACRO CUORE
    si terrà al CENACOLO MARIANO a Borgonuovo di Pontecchio Marconi – Bologna - Italia DAL 19 AL ... Continua
como en betania
 
Luego de mi ordenación sacerdotal, los superiores de mi Congregación me encargaron difundir la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, tal como la había practicado y enseñado a sus hijos espirituales, los Sacerdotes del S. Corazón, el venerado p. Dehon. Estábamos a finales de la segunda guerra mundial y había una fuerte sed de espiritualidad ; pude tomar contacto con muchos sacerdotes, con adultos y jóvenes. Algunas jovenes me manifestaron su deseo de una donación más plena al Señor: al principio traté de enviarlas a una u otra congregación femenina que conocía; pero otras jovenes , que me acompañaban en los distintos encuentros , expresaron su deseo de permanecer en el camino de la misma espiritualidad a la que ya habían adherido: como en Betania, en actitud de escucha, en el amor y en el servicio a Dios y a los hermanos. Así comenzó la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús , la noche de Navidad del año 1957
nace con jesús en navidad
 
Finalmente llegó el día tan esperado. Parecía que los días no pasaban nunca, tanto era nuestro anhelo de ver despuntar el alba del 24.12.57. Comienzan a escucharse los primeros timbres; cada una compite en una carrera para abrir la puerta a nuestras hermanas externas que harán hoy con nosotras un día de retiro en preparación de la ceremonia de aceptación en la Compañía... ...a las 8,30 estábamos en la Capilla. El Padre, luego de haber bendecido el altar y todos los objetos sagrados, se dispone a celebrar la S. Misa . Es imposible expresar lo que sentimos en ese momento. La primera S.Misa celebrada en nuestra casa, la S.Misa que nos permitiría tener siempre a Jesús en medio nuestro . No podían brotar de nuestros corazones, más que sentimientos de profunda gratitud por la gracia que el Señor nos hacía en ese momento , por todas las gracias que nos había hecho prefiriéndonos entre tantas mejores que nosotras. Estos sentimientos fueron los mismos que el Padre nos propuso en nuestra primera meditación, al inicio del retiro... El Padre nos comunicó , para gran alegría nuestra, que la Directora de la Compañía Misionera del Sagrado Corazón sería para siempre , nuestra Señora, la Santísima Virgen. Constituída por la sabiduría Divina en la Directora de Jesús , es justo que también sea la Directora de las almas que componen la nueva familia de Jesús. Así el Padre consagró solemnemente el primer nucleo de la Compañía Misionera a Nuestra Señora. ... Para expresar concretamente nuestra dependencia de la Santísima Virgen, le dejaremos hoy y siempre el primer puesto en nuestra comunidad: en la Capilla,en el laboratorio, en el comedor, en el dormitorio etc... Su imagen, junto a un pequeño ramo de flores nos recordará su presencia y a Ella llevaremos todos nuestros problemas, todas nuestras ansiedades, todas nuestras penas y de Ella esperaremos la solución , la guía y el consuelo. Comienza la S.Misa de medianoche, mientras una profunda emoción invade nuestros corazones : con Jesús, también nosotras estamos naciendo a una vida nueva. En ese momento nada más parecía tener importancia; ninguna distracción nos saca de esta realidad : estábamos allí para prometer a Jesús de manera solemne que en la vida y en la muerte seríamos suyas. Después de la S. Misa se expuso el SS. Sacramento y así comienza la ceremonia de nuestra primera aceptación en la Compañía Misionera del Sagrado Corazón.... ...Esa noche no logramos contener en nosotras la alegría por el gran beneficio que el Señor nos hizo, no podíamos acostarnos ni menos cerrar estos benditos ojos . ¡Sentíamos tanto amor por Jesús en nuestras almas!
un nuevo estilo de vida
 
A P. Albino A las Misioneras A los Familiares Queridísimos Ya han pasado algunos meses desde nuestra Asamblea y celebración del jubileo CM . Estamos en la etapa del “después”...después del 50°… después de la Asamblea...después... Este tiempo del “después” está cargado de grandes expectativas y es bueno que sea así, de otra manera se corre el riesgo de dejar caer, o peor, olvidar los estímulos que derivan de estos acontecimientos. El después de la Asamblea se debe traducir en “ahora” y el camino que estamos recorriendo es precisamente este “ahora”. Con el material elaborado en preparación a la Asamblea , el trabajo actual de los grupos y lo surgido de la Asamblea misma, se ha tratado de responder al imperativo del ahora . Elegimos como título de esta carta: UN NUEVO ESTILO DE VIDA, PARA SER HOY SIGNO Y PROFECIA Nos parece que el título expresa ya nuestro objetivo. Un nuevo estilo de vida que nace de una experiencia consolidada pero que siempre necesita de actualización. Un nuevo estilo de vida porque estamos llamadas/os a confrontarnos con los cambios del mundo que evoluciona rápidamente. Un nuevo estilo no tanto por el gusto de la novedad, sino porque estamos llamadas a traducir y proponer nuevamente en este tiempo los valores evangélicos inmutables. Francesca escribía así en uno de sus artículos: “…concientes de los grandes dones que hemos recibido, debemos saber aceptar la fatiga de traducirlos en “idioma y dialecto locales”: nuestra espiritualidad y la riqueza de la vida consagrada nos han sido dadas para los demás, y por lo tanto se vuelven a expresar según la lengua y el vocabulario de hoy” Un nuevo estilo de vida que vuelva a expresar, con nuevos lenguajes, la verdad de siempre, con la sabiduría de saber valorizar lo antiguo y lo nuevo: “Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas”.(Mt 13-52). Para actuar sabiamente y armonizar lo antiguo con lo nuevo es necesario recurrir a la raíz de nuestra identidad. Una identidad que redescubrimos en la espiritualidad, en la secularidad y en la misión. Solamente así lograremos encontrar caminos para un nuevo estilo de vida y ser signo y profecía hoy. Ensanchar la tienda Proponemos dos textos bíblicos que nos pueden ayudar en esta búsqueda. El primero lo encontramos en Isaías 54,2 y el segundo en el Libro de Rut. Comenzamos con Isaías donde tenemos una sugerente invitación a abrirnos a lo nuevo: “Ensancha el espacio de tu tienda, y las cortinas de tus tiendas sean extendidas; no te detengas; alarga tus cuerdas, y fortifica tus estacas.” Isaías nos invita a crear espacio, a ensanchar la tienda sin medida, a alargar las cuerdas y a reforzar las estacas. Dos acciones importantes. Agregar telas y cuerdas y fijar estacas. La tienda no se puede agrandar si no hay cuerdas y tela para agregar, y no queda sólida y segura si no hay estacas bien firmes. Isaías nos pone en el espíritu preciso.Nos llama a no cerrarnos sino a ensanchar nuestra tienda, nuestro corazón, nuestra mente; y nos invita a reforzar aquello que desde siempre ha dado solidez a nuestro camino. Apertura y cambio para responder a los desafíos que el mundo nos lanza continuamente, para ser signo y profecía. Con la prudencia y sabiduría de no perder nunca de vista la “”La solidez de las estacas” que vemos en la claridad de nuestra identidad. Apertura y solidez, capacidad de mirar lo nuevo con los pies firmes en la tierra. Por lo tanto fidelidad a la historia, pero necesariamente debemos vivir una fidelidad también al futuro que pasa y se dibuja en lo concreto del presente. Volver a partir y volver a proyectarse El otro icono es el de Rut y de Noemi. Dos mujeres que pueden ayudarnos en este camino. Una anciana y una jóven que con valentía vuelven a empezar desde una pobreza extrema, están viudas y sin hijos. Vuelven a Belén, a la raíz, a lo antiguo. Están en la desolación. Noemi dirá a las demás mujeres “Llámenme Mara porque grande es mi desolación”. Deben moverse en la inseguridad concreta que estaban viviendo, y precisamente en esa situación tuvieron el valor de de recomenzar; el valor de reproyectarse juntas, uniendo la sabiduría de la anciana Noemí a la fuerza y audacia de la jóven Rut. Es necesaria la audacia de ambas para recorrer el surco de lo viejo y proyectar nuevos caminos. Una audacia. Una audacia necesaria por la contingencia, sin embargo ambas supieron ver lo nuevo que estaba naciendo , a pesar de la inseguridad. También nosotros podemos recomenzar y reproyectarnos, valorizando todas las fuerzas y potencialidades que tiene cada una para redescubrir juntas un nuevo estilo de vida que nos lleve a ser hoy signo y profecía. Consignamos a la historia 50 años de vida de la CM; ahora estamos llamadas a construir con la valentía de abandonar (como hicieron Rut y Noemí) lo que no es esencial y que hace pesado el camino personal y de Instituto. Necesitamos un verdadero camino de reconciliación y de renovación Con este espíritu enfrentamos este tiempo que será fecundo en la medida en que cada una/o ponga de su parte y se convierta, en primera persona, en constructora/or de nuestra Familia CM. Algunas preguntas nos pueden ayudar a lo largo de este recorrido y pueden expresar cuanto pretendemos con esta Carta Programática : ¿Que necesita hoy nuestra Familia para vivir y encarnar mejor nuestro ser específico? ¿Cuál es la voluntad de Dios para toda la CM? Para responder a estas preguntas estamos llamadas a recorrer el camino de nuestra vida y vocación a través de la espiritualidad, la secularidad consagrada y la misión . 1 - EN CAMINO HACIA EL “NOSOTROS” CM Leyendo las respuestas de los grupos surge con mucha fuerza la importancia que tiene para nosotros nuestra espiritualidad; se nota que estamos profundamente convencidas de la validez y del significado que ésta puede tener para el mundo, en cuanto responde a sus expectativas más profundas y nos ayuda a vivir de manera específica y calificada nuestro testimonio. (cfr. RdV 6). Partiendo de la espiritualidad lograremos encontrar caminos para vivir en plenitud nuestra vocación. Una vocación que exige cada vez más, actualización, estudio, oración para que se haga “carne” en nosotros. Por lo tanto, hablar de la espiritualidad significa mirar a lo que califica toda nuestra existencia. En efecto la espiritualidad nos ayuda a conjugar continuamente nuestro ser y nuestro actuar. La claridad de mi identidad, de mi ser me ubica inmediatamente en un actuar calificado. Sólo así lograremos entretejer nuestra espiritualidad en la compleja, y a veces contradictoria red , de la realidad que nos rodea . Esta espiritualidad no es el lugar donde encuentro “quietud y pacificación”, sino que se convierte para nosotros en el lugar de la sana inquietud, porque es una espiritualidad encarnada, que me envía continuamente al hoy, al aquí y ahora; nos invita a una continua revisión personal y de Instituto; nos estimula continuamente a optar y nos invita a abandonar todo aquello que no nos hace signo y testimonio; nos pone en una búsqueda contínua de nuestro “lugar teológico” (Paolo VI) no sólo para llevar a Dios a la humanidad sino para encontrarlo en su misterio de encarnación. Para vivir todo esto es necesario dejarnos educar por el Espíritu como nos recuerda el n. 9 de nuestro Estatuto: “…ayudadas eficazmente por el Espíritu Santo que educa el corazón de los hombres y lo mantiene nuevo en el amor…”. Ahora, dejarse educar significa obedecer al Espíritu y caminar “según el Espiritu…” como nos recuerda también San Pablo (Gal 5,16). Estamos entonces llamadas/os a encarnar nuestra espiritualidad. Pero ¿que significa esto ? Significa primero convertir el Ecce venio y el Ecce Ancilla en centro y estilo de vida (cfr. RdV 7). Significa , por lo tanto, hacer el camino del éxodo, de desprendimiento, de purificación y de abandono. Y este camino debe llevarse a cabo no sólo de manera personal sino también como Instituto. Es importante que seamos capaces de expresar y comprender que significa decir: “Aquí estoy…”, “Ecce venio” teniendo como sujeto a toda la Compañía Misionera. Muchas veces somos verdaderamente capaces y generosas/os en el decir nuestro “ecce venio” personal , aún en situaciones muy difíciles. Cuesta más decir el Ecce venio como CM. Pero no puede darse una oblación sin la otra. El ecce venio dicho como Instituto se une inseparablemente a nuestra ofrenda personal. El ecce venio del Instituto nos llama a una búsqueda en conjunto; ahora las opciones realizadas no siempre concuerdan con nuestra sensibilidad y nuestra visión. Esta búsqueda nos llama a un “NOSOTROS” CM y nos pide acoger el camino hecho; reconciliarnos con un pasado; reconocer y acompañar los cambios realizados; sentir en la propia piel, todas las expresiones y las realidades de la CM de hoy. Acogerlas así como son, aún si no se comparten plenamente, tratando de tomar lo positivo y la belleza de la diversidad. Un “NOSOTROS” CM que nos compromete a reproyectarnos continuamente. Sigamos mirando a Rut y a Noemi. Rut la moabita, la extranjera, hace una fuerte profesión de fe. Declara a Noemi que el Dios de Israel será también su Dios. Pero Rut tiene la experiencia de un Dios quebrantada. La familia de Noemi no ha sido protegida por su Dios, deja su tierra por hambre . Noemí queda viuda y mueren también los hijos sin dejar descendencia. Vuelve a Belén con las manos vacías , un seno estéril y una nuera extranjera. Rut por amor a la suegra comienza, junto a ella, un nuevo camino. Y de esta situación límite nacerá lo nuevo que brota del amor de Dios, y será un proyecto que abrazará a ambas , a la joven Rut y a la anciana Noemí. Cuando nace el hijo de Rut las mujeres se lo ponen en las rodillas de Noemi y dicen: “ le ha nacido un hijo a Noemi”. Creemos ver un “NOSOTROS” realizado en las vivencias de estas mujeres.Ellas forman una única realidad: la alegría de una es la alegría de la otra, lo que una realiza es orgullo para la otra. El camino juntas es vital y fecundo para todos. En la comunión y en la búsqueda juntas podemos realizar cambios significativos en la óptica del “NOSOTROS” CM . ¿Como y donde comenzar este camino? Pensamos que el primer paso es el Grupo de pertenencia. Es necesario recomenzar desde los Grupos. “Las misioneras están constituídas en grupos abiertos a todas las modalidades de vida sin distinción alguna. En el grupo ellas tienen la posibilidad de vivir juntas momentos de oración, fraternidad, verificación,formación, convivencia”(Est.21) Veamos juntas estas palabras de nuestro Estatuto. Oración El n. 64 del Estatuto habla de la oración como “misterio vital”. Todas tenemos experiencia de este misterio de vida que nos viene de la oración , pero como CM estamos llamadas también a vivir estos momentos juntas. Es necesario volver a valorizar los momentos de oración vividos en conjunto. En particular el retiro mensual, es un lugar de verdadera experiencia de Dios que revitaliza al Grupo y a cada una de sus componentes, porque juntas nos confrontamos con la Palabra y nos encontramos en torno a la Eucaristía. Una oración que nos abre las unas a las otras y al mundo para comprender como entregarnos en la realidad en la que estamos llamadas . La experiencia de la oración juntas nos ayuda a mantenernos en comunión habitual con Cristo como dice el n. 67 del Estatuto: “Aunque inmersas en una intensa actividad, debemos saber encontrar espacios y tiempos suficientes de oración que nos ayuden a permanecer en una disposición habitual de comunión con Cristo,para dejarnos envolver en su misterio de amor y de oblación” Madaleine Delbrêl hablando de la oración vivida en los compromisos cotidianos dice : “la vida está llena de pequeños vacíos que la oración puede transformar en profundas fuentes” Esta es una preciosa sugerencia pero que no se puede improvisar, nace de una intensa oración personal y de Grupo Nuestro reencontrarnos debería educarnos a esto. Volvamos a descubrir el sentido de la adoración come acto público hecho en nombre de la Iglesia y por la Iglesia (RdV 62) y como dice P. Dehon: “ ¡Llevar el mundo a Cristo en la adoración! llevar a Cristo al mundo en el apostolado”. Fraternidad Es una dimensión que debemos mirar con atención. Es necesario recuperar el sentido profundo de la fraternidad. Somos una familia de fe,unidas por un ideal de consagración compartiendo la misma espiritualidad. No es la sangre que nos liga sino la persona de Jesús, y el anhelo de seguirlo en total donación. Nuestro reencontranos debería ser el lugar privilegiado para vivir lo que dice el salmo 132: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los todos hermanos juntos! … Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna”. Pero este estar bien entre nosotros no nos debe cerrar sino abrir, fomentar, animar a la misión a la que cada una está llamada. Reencontrar y revivir el icono de Betania , no solamente con quienes vienen de fuera, sino también entre nosotros. Podemos transmitir el clima de Betania si en primer lugar nos comprometemos a vivirlo entre nosotros. El Grupo se convierte así en el lugar donde nos educamos constantemente a los vínculos. Lázaro, Marta y María vivían entre ellos lo que después ofrecían al amigo Jesús. Recuperemos también nosotros algunas delicadezas que hemos olvidado y tratémonos con respeto. Dar el buen ejemplo no está pasado de moda. Edifiquémonos en la caridad, las unas a las otras. Mirémonos con una mirada nueva. Verificación Al Grupo no le debe faltar nunca el “coraje” de la verificación. Significa mirar con honestidad la propia situación personal y de Grupo. La verificación debe tener como objetivo el crecimiento personal y del Grupo. Esta verificación es necesaria no solamente por las cosas que se hacen, sino esencialmente por el COMO encarnamos nuestra espiritualidad en la vida cotidiana. Una palabra también respecto a la verificación personal. Reportamos lo escrito en el informe final de la ultima Asamblea: “Se subrayó y reiteró la importancia de la verificación personal como medio que nos ayuda a vivir nuestra consagración según nuestro ser específico . Sin embargo, la experiencia dice que en este aspecto, todavía tenemos que caminar mucho, porque resulta que no todas las misioneras se verifican o consideran necesario este medio para su crecimiento Es importante recordar que la práctica de la verificación no debe considerarse opcional, sino que se encuentra dentro de los deberes de nuestra consagración en la Compañía Misionera. El Estatuto y el RDV muestran muy clara y concretamente las modalidades y contenidos ". (Actas VII Asamblea. p.44). Nos parece poder afirmar que sin verificación se frena el impulso misionero y el espíritu de comunión. El coraje de la verificación nos ayuda a no cerrarnos y a no caer en personalismos que no nos hacen crecer. Además este coraje nos pone siempre en una actitud de apertura al cambio para revitalizar nuestro ser en la CM . Formación Siempre en la CM se ha dado mucha importancia a la formación, en todo los niveles. Mantengámonos en esta convicción de que, siempre tenemos que crecer y necesitamos de la formación contínua. El Instituto ofrece una dinámica formativa a nivel general; pero también el Grupo o área geográfica debe convertirse en lugar y promoción de la formación. En contínua actualización con una mirada atenta a la realidad concreta donde se vive. Se trata de conocer el camino de la Iglesia local y aprovechar aquellos ámbitos formativos adecuados también para nosotras, que caminamos con el pueblo de Dios . Estar al día con los acontecimientos socio-políticos del lugar y tener también una mirada mundial.Educarnos a una lectura “crítica” de lo que la mass-media no propone. Sentir los destinos del mundo en primera persona. Compartir El compartir es la consecuencia de lo que hemos dicho hasta ahora. La palabra misma tiene una fuerte connotación, partir- con , poner en la misma mesa, nada me pertenece en forma definitiva...es un poner juntos los dones, no solamente materiales sino sobretodo aquellos que son vida y experiencia. Recordemos que si lo que recibimos de la Providencia lo escondemos en la despensa se pudre. Todo se nos da para beneficio de todos. "El hermanos ayudado por el hermano es como una ciudad inexpugnable” (Pro.18,19). Existe otro aspecto en el que debemos educarnos para compartir y este es : la escucha. Una escucha atenta y respetuosa. Recogiendo algunas sugerencias que nos llegaron de los Grupos podemos darnos recíprocamente algunas consignas: Dar siempre el primado a Dios; crecer, educarnos a una sólida interioridad, que robustece nuestras opciones fundamentales; dejarnos interpelar por la Palabra; atención a los acontecimientos sociales; no dejarse llevar por el desaliento; todas somos protagonistas y llamadas a construir la historia; redescubrir la fecundidad que aún existe en nosotras. Pensamos que el trabajo que se está poniendo en marcha para la revisión del Estatuto puede vivirse en esta perspectiva y ser un medio importante para adquirir el “NOSOTROS” CM. 2 - “NOSOTROS” CM ANTE EL HOY DEL MUNDO Estamos ante un mundo complejo, a un mundo que cambia a un ritmo muy acelerado, a un mundo globalizado y diversificado al mismo tiempo; un mundo atravesado por fracturas muy profundas. Este mundo nos perturba y nos apasiona . Pero siempre nos desafía.. Si nos detenemos un poco, podemos darnos cuenta de que no estamos inmunes ante esta situación de nuestro mundo y de su/s cultura/s. ¿Como bautizadas y luego como consagradas en secularidad, no somos herederas de una espiritualidad marcada fuertemente por el misterio de la encarnación? ¿Esta fidelidad a la encarnación no nos lleva a amar con pasión este mundo, a sembranos en sus surcos, a vivir, con naturalidad y sencillez dimensiones de vida oculta, ordinaria, de fidelidad a lo cotidiano, de inmersión en los movimientos que se están formando y que nos pueden arrastrar, junto a nuestros hermanos y hermanas, a nuevas playas y a nuevos horizontes? ¿No forma parte de esta espiritualidad de la encarnación el saber “habitar establemente la complejidad”, sin perdernos , teniendo con nosotros la riqueza de la Palabra – luz para nuestros pasos; la fuerza de los sacramentos y de la oración – agua viva para nuestro camino; la “dulzura” de nuestra fraternidad/solidaridad – rocío en los momentos de amargura y de cansancio; la plusvalía de nuestro ser cuerpo – con la Iglesia y con la CM – este “nosotros” que queremos redescubrir y valorizar y que puede reforzar nuestro sentido de identidad y nuestra cohesión, dándonos alas para continuar caminando con este mundo, y estimularlo a su interior, a fin de que sea capaz de proponer aún “sueños” y metas grandes? Además tenemos en nuestras manos el don de nuestra vida consagrada que, per sé, es un poderoso, aunque discreto, signo profético. Quizás necesitamos apropiarnos más aún y con más conciencia de la fuerza de nuestro ser consagradas con toda su carga escatólogica. “¿Pero, como vivimos nuestra consagración? - se preguntaba un Grupo .¿ Con que rigor y con que calidad evangélica? – agregamos nosotras. Es bueno no olvidar esta preguntas en nuestra búsqueda personal, sobretodo hay llevarlas a ese lugar sagrado que es la confrontación con la Responsable y con el de Grupo. La apertura fundamental y positiva ante el mundo, lo sabemos, no nos dispensa de ejercitar día tras día, y en toda circunstancia, un verdadero y sabio discernimiento. ¿ Que quiere decir para nosotras hoy y en cada lugar donde nos encontremos, el mandato de nuestro Estatuto a evangelizar y a comprometernos en la promoción humana? (cfr. Est. n.12).¿ Cuales son las cosas nuevas que nos interpelan – personalmente, pero sobretodo como “Nosotros” CM? Si los signos de los tiempos emergen siempre en ambientes de frontera de la vida y de la historia es importante que nos preguntemos ¿donde estamos nosotras? ¿Que atención estamos dando a aquello que se está elaborando en estas fronteras? Pensamos que la CONSULTA DEL 2009 debe ser el espacio para compartir lo que los Grupos han elaborado a este respecto. A partir de la realidad concreta de cada Grupo y de su vivencia hay que preguntarse: ¿que nos está pidiendo el Señor a nosotros Grupo, a nosotros CM, en este preciso momento histórico y eclesial.? A fines del 2008 se enviará a cada Grupo el tema preciso y el texto que pondrá en marcha esta búsqueda, pero anticipamos desde ahora la tematica general para que podamos ya identificar el camino que nos espera. Queremos detenernos en otro aspecto surgido de los Grupos de manera casi unánime: la animación vocacional. Sentimos que es realmente una cuestión vital. Quisimos encuadrarla en un ámbito más amplio que llamaremos la opción por los jovenes como lugar de nuestra misión. También en este caso para un servicio no solamente a la CM, sino a la Iglesia y al Mundo. Pensamos no forzar la metáfora diciendo que ellos son justamente una de esas fronteras donde estamos llamadas a habitar. Al menos algunas de nosotras, en forma estable y preferencial. Es la intención del Consejo hacer esta opción para los próximos años. La hacemos con temor – porqué también este es un mundo nuevo, un espacio cultural bastante desconocido para muchas de nosotras y no es fácil - aunque conmovedor por toda la esperanza que conlleva. Esa esperanza que es don de Dios y de la cual advertimos sed en la gente - también en los jovenes - que están a nuestro alrededor. “Suscitar la fe y la esperanza en los corazones es el primer servicio en favor de los demás para ayudarlos a liberarse de la pobreza más grande que es el vivir sin Dios” – decía un Grupo. Queremos pues “relanzarnos” en este “planeta” juvenil con audacia, competencia y creatividad. Tal vez debamos crecer en todos estos ámbitos y sobretodo en el de la competencia – hay que afrontar una cultura, lenguajes que a veces son un poco desconocidos y que exigen mediaciones en las que no siempre somos demasiado competentes. Podemos coincidir para nuestra preparación para entrar en el mundo juvenil en el tema de la competencia (o no competencia) en el mundo de las comunicaciones. La primera no puede hacer nada sin la segunda. Veremos enseguida que iniciativas,como Instituto, podemos poner en marcha para equiparnos mejor para esta misión específica. Pero, todos los Grupos y Coordinaciones están, desde este momento invitados a concretizar en su programación esta prioridad. Nos parece que , las iniciativas, la conversión a esta prioridad, los resultados conseguidos pueden llegar a ser patrimonio común de “NOSOTROS” CM en la Consulta del 2011. 3 - CON UN NUEVO Y CREATIVO IMPULSO Nos parece advertir al interior nuestro, el deseo de una dinámica más creativa y más liviana. También entre nosotras , encontramos a menudo rostros y corazones agobiados por los compromisos, distintas preocupaciones, por una sutil falta de confianza en el futuro. Bien, todo esto no se vence solamente con fuerza de voluntad, con esfuerzos que se agregan a los muchos que ya nos pesan. Nos parece que sólo un estilo de vida contemplativo de la existencia puede restituir al alma y a la acción su ligereza sin quitar a la primera el sentido de responsabilidad y a la segunda su eficacia. Antes que un trabajo o una tarea ardua por cumplir en la vida cristiana y la consiguiente evangelización , está la participación en el ritmo secreto de la danza de la sabiduría. En la fragmentación y superposición de nuestros compromisos - incluídos los de la CM - en la frenética sucesión de situaciones, rostros, historias que entretejen nuestras vidas, en la sensación de desorientación y de cansancio que, a veces nos puede afectar - Podemos escuchar hoy dirigidas a nosotros las palabras de Jesús : « Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. » (Mt. 11,28-30). Si tantos cristianos han vivido sin pesantez la ascética, la fatiga, las persecuciones, ha sido porque en el corazón de su vocación estaba esta promesa de una carga ligera. Sabemos que existe una liviandad cuyo precio es el vacío; pero nosotros queremos lo liviano del amor, que sabe hacerse cargo y sabe convivir con los distintos lazos que entretejen una vida verdaderamente humana . Esta carga ligera no se conquista solamente con las fuerzas humanas; pero se puede preparar el corazón para recibirla e implorarla, como un don, de Aquél que ha prometido volver un día (Mt.26,64) para llevar a todos a su Reino, a través de una mística y armoniosa danza cósmica. Aplicar la ligereza de esta danza no puede ser una invitación dirigida solamente al Consejo; debe ser por el contrario algo sentido por cada miembro de nuestra Familia, por cada Grupo y por el “NOSOTROS” CM que queremos llegar a ser con más conciencia y convicción. Creemos que esta es una perspectiva, un horizonte que puede tener consecuencias positivas tanto al interior de nuestro Instituto como en nuestra relación con el mundo. Tomamos una vez más una serie de expresiones provenientes de los Grupos y las entregamos a todas: tejer vínculos revitalizantes entre nosotros atreverse con audacia un nuevo vigor inventar espacios para estar juntas renovar e inventar dinámicas vitales crear lugares concretos de encuentroTambién todo esto puede afinar aquél estilo con el que nos queremos proponer al mundo y que nos puede hacer proféticas, no con un profetismo clamoroso y extraordinario sino vivido en lo ordinario de nuestros días y de nuestras miles de ocupaciones cotidianas con la actitud de la escucha, de la disponibilidad, del respeto, siendo siempre con todos y en todas partes puente de encuentro y fuerza unitiva (cfr. Est. n.8). Dejamos a cada grupo y a cada área geográfica la libertad de dar cuerpo a este desafío. Pero quisiéramos dar dos o tres indicaciones que nos pueden ayudar a converger como “NOSOTROS” CM y a crear una verdadera tradición familiar. Quisiéramos que el 25 de Marzo – Solemnidad de la Anunciación del Señor y la Solemnidad del Sagrado Corazón se conviertieran verdaderamente en fiestas de Familia. Sabemos que nuestra realidad no siempre nos permite celebrar estas fiestas el mismo día. Pero escojamos el día más próximo y vivamos juntos estos momentos de fiesta. Sean también momentos de apertura a los amigos que están creciendo en torno a la CM y de propuesta a otros de la riqueza de nuestra espiritualidad y de nuestra historia. Nuestro deseo es que haya una sana rivalidad entre los Grupos para ver cual es capaz de realizar la fiesta más hermosa, más creativa, más llena de significado, más abierta a los nuevos lenguajes, más inculturada. Proponemos también que cada Grupo – al menos una vez al año – realice una iniciativa de carácter vocacional: ¿una jornada de reflexión, un retiro, una peregrinación, una fiesta...? La forma la dejamos, una vez más, a la creatividad y a la audacia de los Grupos Nos parece importante que estos tres momentos: 25 de marzo Sagrado Corazón Jornada Vocacional Se conviertan en una tradición viva y vivificante en nuestro Instituto. Durante la Asamblea se reafirmó la importancia de una doble fidelidad: al pasado y al futuro. Creemos que cuanto estamos proponiéndo es una respuesta a esta doble fidelidad. Tenemos en nuestras manos una enorme riqueza: la reciente celebración del 50ª de la CM lo mostró con evidencia. Estamos llamadas no solamente a custodiar esta riqueza sino también a hacerla crecer y a consignarla a otras manos. Ciertamente, ya lo estamos haciendo. Pero talvez, se puede poner un poco más de entusiasmo , de generosidad y de creatividad . En el salmo 85 (v.13b) nos encontramos con un hermoso auspicio que dice así: “Nuestra tierra dará su fruto” .Un Grupo terminaba su trabajo precisamente con este auspicio. Nosotros lo parafraseamos diciendo: “La Compañía Misionera dará su fruto”. Preparémonos con humilde confianza, para esta cosecha. Nos acompaña la mirada maternal de María nuestra Madre, Guía y Custodia. ¡El Corazón de Cristo, fuente de esperanza, nos bendiga! En comunión La Presidenta y su Consejo Bologna, 6 de agosto 2008 Fiesta de la Transfiguración del Señor ACONTECIMIENTOS DE ESTE SEXENIO: 2009 julio Consulta de Responsables de Grupo ; 2010enero Asamblea Ordinaria (electiva) de Familiares; 2010(sin fecha) Encuentro de Responsables de Formación; 2011 julio Consulta de Responsables de Grupo; 2013 julio VIII Asamblea General Ordinaria.
la parola di dio nelle missioni popolari
 
Lo Statuto della Compagnia Missionaria, nel capitolo che presenta la missione e le sue varie espressioni, parla anche dell’«annuncio della Parola di Dio mediante catechesi, incontri di carattere formativo e di spiritualità, corsi di missioni parrocchiali» (St 16). La prima esperienza di missione parrocchiale, animata da un gruppo di missionarie con il fondatore p. Elegante, risale al maggio 1966. Da allora, numerose missionarie hanno partecipato a questa attività; anche p. Elegante ha continuato per anni a svolgerla intensamente, poi saltuariamente, per sopravvenuti impegni. In questi anni, il servizio di evangelizzazione è stato svolto, in massima parte, nella forma delle missioni popolari, ma non mancano altre espressioni: settimane bibliche e vocazionali, esercizi spirituali al popolo, tridui e novene; tutto questo è stato un grande dono anche per la nostra Famiglia, oltre che per le comunità in cui abbiamo operato. Il servizio di evangelizzazione itinerante è sempre stato un dono soprattutto perché impegna le missionarie in un cammino di comunione con le comunità in cui sono chiamate a operare, di ascolto della realtà ecclesiale e sociale in fermento e in continuo cambiamento, di attenzione a offrire ciò che realmente la chiesa del dopo-concilio attende e ciò di cui la società del post-moderno ha bisogno. Si è trattato e si tratta di camminare con la gente, di farsi compagne di strada offrendo, nei modi più adatti, quella ricchezza di cui il mondo ha fame e sete, senza averne consapevolezza. La ricchezza che abbiamo sempre considerato indispensabile condividere con la gente è la Parola di Dio. Anche negli anni ‘60-‘70, fino a metà degli anni ’80, quando spesso, da parte dei vari gruppi anche ecclesiali, ci si chiedeva di trattare problemi di carattere sociale, psicologico, politico, magari “usando marginalmente” la Parola di Dio per sostenere la propria ragione, da una parte e dall’altra, abbiamo sempre mantenuto fede alla centralità della Parola. Nella faticosa ed entusiasmante ricerca di metodi adatti, abbiamo sempre ricordato che è la povertà e la debolezza dell’annuncio che offre luce ai problemi umani, sociali ed ecclesiali, che tocca le coscienze e trasforma la vita, che converte i singoli e germina società nuove, che compone le contese e costruisce la pace. Dopo queste premesse di carattere generale, possiamo considerare alcuni aspetti specifici del nostro metodo di evangelizzazione, che comunque, in questi anni è andato modificandosi. • Nella visita alle famiglie: quasi sempre, quando la parrocchia accetta la proposta, offriamo alle famiglie il Vangelo; naturalmente, là dove è possibile e nel momento che sembra, di volta in volta, opportuno, durante l’incontro con la famiglia, si proclama la Parola, cui segue un eventuale commento e preghiera insieme. • Nella liturgia: l’omelia è sempre direttamente attinente alla Parola del giorno[img2bdx] • Nelle altre forme di preghiera: nell’adorazione eucaristica o della croce, nella via crucis, nelle processioni, è dalla proclamazione e dall’ascolto contemplato della Parola che scaturisce la preghiera personale e comunitaria • Nei centri di ascolto della Parola di Dio: fino a qualche anno fa, la Parola proclamata era il punto di partenza per le varie catechesi sul battesimo, sulla riconciliazione, sull’eucaristia; oggi proponiamo la lectio divina • Negli incontri di categorie (ragazzi, coppie, anziani, vari gruppi parrocchiali…): anche in questi casi la catechesi sui diversi argomenti, attinenti allo stato di vita o agli impegni dei gruppi, prendeva sempre spunto dalla proclamazione della Parola In questi ultimi anni, osservando anche le esperienze di altri gruppi di evangelizzazione e ascoltando sempre più attentamente la realtà socio-ecclesiale, abbiamo dovuto considerare come la catechesi è, molto spesso, uno stadio troppo avanzato per la gran parte della gente che incontriamo, anche per persone credenti e praticanti. La catechesi presuppone l’annuncio. E purtroppo l’annuncio è carente, ancora, dopo più di 40 dal concilio. La nostra gente, credente o meno, praticante o meno, ha spesso una certa conoscenza di regole morali cristiane, a volte piuttosto confuse, ma nella maggioranza non ha fatto esperienza di ascolto profondo della Parola, mentre è Gesù, Verbo del Padre, che conquista le menti e le coscienze, che conforta, che illumina, che alimenta e disseta i cuori sfiduciati e inariditi. È l’ascolto della Parola che rivela l’amore misericordioso, sorprendente, di Dio trinità, che ama l’umanità fino all’estremo dono di sé. È la Parola che permette la contemplazione dell’Amore Crocifisso e lo rivela come unica gioia e vera vita. Abbiamo, dunque, cominciato a offrire, nei centri di ascolto, la lectio divina, anziché la catechesi, scegliendo, soprattutto, i brani evangelici che presentano incontri di persone con Gesù; questi permettono di “entrare” più facilmente nell’esperienza che narrano, di immedesimarsi con il personaggio o i personaggi che fanno esperienza dell’amore di Dio in Gesù. I centri di ascolto, in genere, sono composti da un numero limitato di partecipanti, ma anche quando sono piuttosto numerosi, l’ascolto della lettura meditata è sempre molto attento, in un profondo clima di preghiera, dopo aver invocato il dono dello Spirito. Il momento più commovente, però, risulta quasi sempre quello della condivisione: la partecipazione cambia da gruppo a gruppo, ma si fa esperienza di come la Parola susciti stupore, incontro con Dio, desiderio di verifica e di maggiore adesione all’amore che si riceve; come la Parola illumini e consoli; come, anche, apra all’accoglienza e alla riconciliazione. Spesso, coloro che hanno partecipato la prima sera, sentono l’impegno di condividere con altri l’esperienza vissuta, anche se non è facile, e di fatto non sempre si riesce, e fare in modo che altri partecipino. Di solito, comunque, sono proprio quelli che frequentano poco la chiesa o addirittura non hanno fede, che vivono l’esperienza della lectio con sorprendente profitto. Anche per i più fedeli praticanti la lectio divina è un metodo di incontro con la Parola poco conosciuto, ma molto efficace. [img3bcx] La missione popolare, perché abbia un minimo di efficacia, cioè sia il primo passo per un cammino rinnovato, necessita di un’adeguata preparazione, che riguarda diversi aspetti: la conoscenza della realtà parrocchiale e della realtà sociale da parte del gruppo missionario; l’organizzazione tecnica dell’iniziativa missionaria; la preparazione del “terreno” perché possa ricevere l’annuncio (avvisare e sensibilizzare le famiglie e le singole persone); sensibilizzazione della comunità alla preghiera per la missione. L’aspetto fondamentale della preparazione concerne la formazione dei laici impegnati, cioè di quelli che si rendono disponibili ad essere evangelizzatori, insieme con l’équipe missionaria: sono questi che poi resteranno come evangelizzatori permanenti della comunità, insieme a quelli che, eventualmente, l’esperienza della missione suscita. Questi evangelizzatori collaborano con l’équipe missionaria a visitare le famiglie e, a volte, a tenere i centri di ascolto. Altri collaboratori semplicemente accompagnano i missionari oppure si limitano a sensibilizzare in precedenza le famiglie, perché accolgano la visita delle missionarie… Questi collaboratori, qualunque sia il loro impegno concreto, fanno un cammino di formazione con la missionaria che segue la preparazione della missione. Il cammino formativo è sempre incentrato sull’ascolto meditato, contemplato e pregato della Parola di Dio. L’esperienza della lectio divina è offerta anzitutto a questi collaboratori. Possiamo testimoniare quanto essa risulti feconda. L’incontro diretto con la Parola di Dio, in gruppo, con la guida della missionaria, risulta molto efficace anche nei gruppi giovanili, che poi, spesso, continuano l’esperienza dopo la missione. Non sono poche le persone, uomini e donne, che si appassionano alla lettura della Parola e continuano anche da soli. Soprattutto imparano a pregare con la Parola. Nella maggior parte delle parrocchie che hanno vissuto la missione, i centri di ascolto della Parola continuano a ritrovarsi in Avvento e Quaresima, avendo per guida quei laici che avevano vissuto in prima persona l’esperienza dell’evangelizzazione.
benedizione
 
Carissimi, un caro saluto di benedizione! l’anno scorso come CM ci ha accompagnato la riflessione sul tema della riconciliazione. Abbiamo sentito la necessità di riconciliarci, non solo con Dio, ma anche tra noi, riconciliaci con la nostra storia, sia personale che di Istituto. C’è stato l’impegno di tutti i membri CM e non sono mancate occasioni per vivere momenti celebrativi. Quest’anno ci stiamo impegnando a vivere l’anno della benedizione. In un cuore riconciliato nascono parole di benedizione. Desideriamo benedire Dio per tutti i benefici che ogni giorno ci mette sul nostro cammino; invocare la benedizione su di noi e su chi ci sta accanto, sulle persone con cui ci relazioniamo, che conosciamo o che incrociamo casualmente sul nostro cammino. Nel libro della Genesi così si legge: Farò di te un grande popolo e ti benedirò, renderò grande il tuo nome e diventerai una benedizione”. (Gen.12,2). Anche noi, come Abramo desideriamo essere gli uni per gli altri fonte di benedizione. Questo ci impegna non solo ad essere benedizione per gli altri ma anche a riconoscere l’altro come colui che è benedizione per me. Credo che in questa ottica possiamo migliorare le nostre relazioni, la maniera di trattarci. In questo spirito riusciremo a guardarci con occhi novi, capaci di scoprire l’impronta di Dio in chi ci sta accanto. Auguro a tutti di poter essere questo segno della benevolenza di Dio. Ci viene in aiuto anche il tempo santo della Quaresima, tempo in cui siamo chiamati a prendere seriamente il cammino di conversione, purificare il nostro sguardo e non lasciarci guidare da pregiudizi ma guardarci come ci sta guardando Dio. Ci viene in aiuto il Papa attraverso il messaggio per la quaresima di quest’anno: “Per intraprendere seriamente il cammino verso la Pasqua e prepararci a celebrare la Risurrezione del Signore - la festa più gioiosa e solenne di tutto l’Anno liturgico - che cosa può esserci di più adatto che lasciarci condurre dalla Parola di Dio? Per questo la Chiesa, nei testi evangelici delle domeniche di Quaresima, ci guida ad un incontro particolarmente intenso con il Signore, facendoci ripercorrere le tappe del cammino dell’iniziazione cristiana: per i catecumeni, nella prospettiva di ricevere il Sacramento della rinascita, per chi è battezzato, in vista di nuovi e decisivi passi nella sequela di Cristo e nel dono più pieno a Lui. (n.2 messaggio Quaresima 2011 Benedetto XVI). E’ l’augurio che faccio a me e a ciascuno, di poter fare “decisivi passi nella sequela…” sequela che passa attraverso il cammino dell’incarnazione, vissuta nella quotidianità nei luoghi di sempre, ma con rinnovato impegno a scorgere e seminare la presenza del Risorto. Con l’impegno di “benedire” e con passi decisivi incamminiamoci verso la Pasqua e con Gesù, nella cena inchiniamoci per la lavanda dei piedi; al calvario, volgiamo lo sguardo al Trafitto…; e con le donne prepariamo gli oli e con loro andiamo alla tomba vuota e accogliamo l’annuncio: “non è qui è risorto!”. Vi benedica il Signore e vi protegga. Il Signore faccia brillare il suo volto su di voi e vi sia propizio. Il Signore rivolga su di voi il suo volto e vi conceda pace.
dal mozambico
 
Carissimo P. Albino, come stai? Ti penso e spero bene nonostante le fatiche e gli acciacchi dell’età. Abbiamo avuto la presenza di Anna Maria ed abbiamo avuto un buon corso di esercizi spirituali. Abbiamo lavorato bene insieme e dobbiamo ringraziare il Signore che ci accompagna con la sua benedizione. Qui stiamo bene. Abbiamo quest’anno 7 giovani: 3 in Orientamento – Dalaina, Natalia e Laina; 4 in accompagnamento – Anarita, Adelaide, Isabel, Lurdes. Abbiamo diviso i compiti ed ora quelle in orientamento vivono insieme a me e a Gabriela nella nostra abitazione CM. Le ragazze in accompagnamento vivono con Helena e con Mariolina nello spazio del Centro Culturale Napipine – Biblioteca. Abbiamo pensato bene dividere il gruppo per migliorare il lavoro formativo. Periodicamente ci ritroviamo noi quattro: Gabriela ed io, Mariolina e Helena per coordinarci insieme. L’impegno non manca e ciascuna sta cercando di fare la sua parte. Ti chiedo di continuare a sostenerci con la preghiera. Anch’io mi affido a Maria nostra Madre e al Signore perché possiamo far crescere queste persone dentro il carisma della CM. Ti mando un caro saluto e ti auguro ogni bene. Sempre in comunione.
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